En tus rojos labios
un día aprendí a besar
y en tus negros ojos
mi corazón aprendió a amar.
Fuiste la primera mujer
en tocar mis labios y mi alma,
por eso te llegué a querer
hasta perder la calma.
Siempre fuiste buena conmigo
Pues me entregaste todo tu amor
y es por eso que regresé contigo
porque si supiste amarme.
Perdóname mujer querida
si hoy te digo con tristeza
que alejarme quiero de tu vida
y de tus labios que los míos besan.
Como dijo Becquer el poeta
si quieres conservar,
la hermosa historia de un amor
amémonos hoy mucho y digámonos adiós.
Dame un beso lleno de alegría
que quiero besarte al partir
y pedirte perdón amada mía
si nuevamente te hago sufrir.
Perdóname tú y que me perdone Dios,
si a tu corazón yo le pude herir,
pues tú me diste cariño y amor
más hoy tengo que partir.
Amada mía adiós
y te pido no me guardes rencor,
pues es mejor alejarme de ti
pero sin traicionarte al partir.
Pediré a Dios por tu alegría
y que encuentres tu verdadero amor,
para que tengas amada mía
el amor que yo nunca te di.
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